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Centros logísticos: Qué son, cómo funcionan y tipos

tipos de centro logístico

A día de hoy nadie duda sobre la importancia de la logística en el mundo del comercio, de hecho, gracias, o por culpa de la crisis sanitaria, la relevancia del canal logístico ha crecido exponencialmente.

El mundo del eCommerce también forma parte de este crecimiento imparable que hace que en ocasiones, algunas empresas de comercio se vean desbordadas. Ahí es donde entran los centros logísticos, y en este artículo veremos cómo funcionan y los diferentes tipos que existen.

¿Cuáles son las funciones de un centro logístico?

El centro logístico es la infraestructura que permite que por ejemplo, los pedidos que haces a tus tiendas online favoritas funcionen de forma adecuada, encargándose de:

  1. Recibir y ordenar la mercancía
  2. Almacenarla y protegerla durante el tiempo que sea necesario (generalmente corto)
  3. Gestionar el stock de los diferentes productos
  4. Enviar la mercancía a su destino final (en ocasiones pueden incluso encargarse del embalaje)

Todas estas tareas las hace mediante empleados, robótica y diferentes actores que se encargan de el cumplimiento de los estándares de calidad, y que son vitales para garantizar el stock y el buen funcionamiento de la cadena de suministro.

Entonces, ¿es lo mismo que un almacén?

No exactamente, cuando la mercancía llega a un almacén generalmente tiene una estancia más larga. En el caso de los centros logísticos la idea es que esté el menor tiempo posible, dando así salida al stock del negocio.

Se trata más de una lanzadera que de un lugar estático en el que permanecen los productos durante un largo tiempo.

Tipos de centros logísticos

En el caso de los centros logísticos se dividen en varios tipos, ya que no todos se encargan de las mismas tareas y por eso se clasifican en estos tipos:

ZAL o zonas de actividad logística

Son los espacios reservados para la actividad portuaria, marítima o fluvial. Al estar cerca del mar, generalmente el tráfico que mueven es terrestre o marítimo, y por eso suele ser una zona llena de diferentes empresas del sector de la logística.

En las ZAL es común encontrarse con múltiples empresas encargadas de diferentes partes del proceso logístico, ya que al estar en la misma zona pueden reducir costes y ser más competitivos.

CIM o centros integrados de mercancías

Los CIM son similares a los ZAL, su única diferencia es que se basan en el transporte por carretera. La idea es que los centros integrados de mercancías estén cerca de los núcleos urbanos para apoyar la logística de distribución, interactuando entre proveedores y clientes.

Polígono industrial

Se trata de una agrupación de diferentes industrias manufactureras que podemos ver en cualquier ciudad, eso sí, no todos ellos son considerados centros logísticos.

Plataformas logísticas

Se encargan de las áreas de operaciones, en este caso transportan, almacenan y despachan la mercancía. A diferencia de otros tipos de centro logístico no se encargan de manipular el producto.

Hub logístico

El hub logístico es un nodo de transporte, es decir, se encargan de ser la base operativa del transporte por tierra. Son una especie de plataforma de gran tamaño que une los diferentes CIM.

¿Qué son los centros logísticos 4.0? Ejemplo de Amazon

Amazon es quizá el máximo exponente de este tipo de centros, hoy en día la empresa de Jeff Bezos es sin duda la referente en este tipo de centros. 

Tal y como se puede ver en este vídeo, cuando Amazon recibe un pedido en el marketplace el paquete viaja por el centro logístico coordinado por una mezcla de máquinas robotizadas y personal humano hasta llegar a casa del cliente. Esto es un ejemplo perfecto y fácil de entender de central logística 4.0 y la automatización de procesos logísticos.

¿Por qué son tan importantes?

El cliente actual no tolera rechazos ni errores en el tránsito de su pedido, y exige una gestión ágil y eficiente, que sin duda es vital para tener una experiencia de compra satisfactoria.

Es por eso que los centros logísticos son una pieza vital para cualquier tipo de empresa, encargándose del que es quizá el proceso más importante: transportar, almacenar y distribuir.

Sin duda los retos logísticos de los próximos años estarán en que las empresas sepan aprovechar la oportunidad de la automatización de procesos y mejorar la eficiencia de los mismos.

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